CAPACITACIONES EN SEGURIDAD

PRIMEROS AUXILIOS – CAPACITACIÓN

EN QUÉ CONSISTEN LOS PRIMEROS AUXILIOS

Los primeros auxilios son la ayuda básica y necesaria que se le otorga a una persona que ha sufrido algún tipo de accidente o enfermedad; hasta la llegada de un médico o profesional paramédico que se encargue de la situación, esto con el fin de preservar la vida del paciente.

Como empresa de seguridad especializada en SERVISEGUR damos la importancia debida a las capacitaciones que debe tener todo nuestro personal; uno de estos temas pilares es la de Primeros auxilios el cual consiste en los siguientes pasos:

I.- EVALUACIÓN PRIMARIA

Examine a la víctima siguiendo el presente protocolo de atención:

  1. Colóquese a un costado de la víctima.
  2. Golpéele suavemente en el hombro y háblele con tono fuerte para ver si reacciona.
  3. Si no responde, observe por 5 segundos si hay movimiento del pecho, escuche y sienta si pasa y sale el aire.
  4. La persona no respira, extienda las vías respiratorias colocando una mano en su frente e inclinando la cabeza de la víctima hacia atrás y con la otra levantando la barbilla al mismo tiempo. (como se ve en la figura contigua)
  5. Verifique nuevamente (mire, escuche y sienta), por 5 segundos si hay entrada y salida de aire.
  6. Si no respira, inicie la respiración artificial.
  7. Verifiqué si tiene pulso en la arteria carótida.
  8. Si no hay pulso inicie la Reanimación Cardio Pulmonar (RCP).
  9. Verifique si hay sangrado excesivo.
  10. Si hay sangrado, controle la hemorragia.
  11. Examine la cabeza y cuello por si hay lesiones, busque deformaciones, sangrado y/o fluidos en oídos, nariz y garganta.
  12. Luego examine el tronco en busca de lesiones ocultas.
  13. Concluya examinando las extremidades superiores e inferiores, busque deformaciones, verifique si hay sensación en las manos y pies.

II.- RESPIRACIÓN ARTIFICIAL

Si el pecho de la persona accidentada no se mueve, no se le escucha o siente respirar, se debe aplicar el método de primeros auxilios de respiración boca a boca:

  1. Coloca a la víctima sobre una superficie plana.
  2. Incline la cabeza de la víctima hacia atrás, sujetando su cuello delicadamente.
  3. Eleva la barbilla, presionando sobre la frente con la palma de la otra mano.
  4. Con la mano que tenías colocada en la frente cierra las fosas nasales de la víctima.
  5. Aspira profundamente y luego cubre la boca de la víctima con la tuya para soplar en ella.
  6. Levanta la cabeza y escucha como sale el aire de los pulmones.
  7. Observa como desciende el pecho.
  8. A continuación realiza cuatro respiraciones rápidas y luego prosigue a un ritmo de 12 respiraciones por minuto.

III.- REANIMACIÓN CARDIOPULMONAR (RCP)

Cuando le respiración se detiene puede ocurrir que el corazón también deje de latir. Si al ser evaluada la víctima no tiene pulso, se debe recurrir a la RCP:

  1. Mantenga las vías aéreas libres, elevando el mentón de la víctima.
  2. Tape las fosas nasales con los dedos pulgar e índice.
  3. Tome dos bocanadas de aire y administre 2 insuflaciones profundas a la víctima.
  4. Coloque el talón de la palma de la mano a unos 2 dedos por encima del punto en donde las costillas se unen al esternón.
  5. Pon la otra mano sobre la primera y extiende los brazos manteniendo los codos firmes.
  6. Comprima el corazón ejerciendo presión hacia abajo unos 5 cm y suelte. No levante las manos.
  7. Repita las compresiones 15 veces consecutivas a un ritmo de 80 veces por minuto.
  8. Luego interrumpa las compresiones para administrar 2 insuflaciones (respiración boca a boca).
  9. Reinicie las compresiones alternándolas con las insuflaciones.
  10. Compruebe el pulso, cada 4 ciclos de 15 compresiones y 2 insuflaciones, pero no interrumpas el proceso de reanimación por no más de unos segundos.
  11. Interrumpa las compresiones tan pronto notes que hay pulso.

IV.- CONTROL DE HEMORRAGIAS EXTERNAS

La pérdida de grandes cantidades de sangre, puede llevar a la víctima a la muerte. Para prevenir el shock hipovolémico (por pérdida de volumen sanguíneo), se debe aplicar el siguiente protocolo:

  1. Coloca una gasa o apósito sobre la herida ejerciendo presión con la mano.
  2. Levanta la parte herida por encima del nivel del corazón a fin de reducir el flujo de sangre.
  3. Continúa la presión alrededor de la herida evitando hacerlo sobre cualquier objeto que esté alojado en ella.
  4. Cúbrela con una venda limpia, tela o pañuelo y mantén la presión.
  5. Si no se detiene la hemorragia, ejerce presión indirecta en un punto de presión sobre la artería más cercano a la herida.
  6. Comprueba que la circulación de la sangre arterial no se haya visto afectada por el vendaje, asegúrate de que existe pulso. Traslade a la víctima a un hospital.

V.- QUEMADURAS

En caso de quemaduras se debe reducir el dolor, prevenir las infecciones y evitar el shock. Si la quemadura es muy grave se debe solicitar ayuda médica. la atención preliminar debe ser la siguiente:

  1. Retira la ropa pero no la que permanezca adherida a la piel.
  2. Aplica una compresa fría o coloca la zona quemada bajo el agua corriente por unos 15 minutos.
  3. Cubre la quemadura con una gasa o tela limpia y mantenla humedecida.
  4. Traslade inmediatamente a la víctima a un centro asistencial.

VI.- DESCARGAS  ELÉCTRICAS

Una descarga eléctrica, dependiendo de su intensidad, puede ocasionar en la persona accidentada graves daños internos a tal punto de dejarla inconsciente o sin respiración. El protocolo de primeros auxilios establecidos son:

  1. No toques a la víctima, porque corres el riesgo de recibir una descarga.
  2. Desconecta la corriente o sepáralas de la fuente de energía con un objeto seco no conductor de la electricidad, como el mango de una escoba.
  3. Comprueba si está respirando y de no ser así, inicia la respiración artificial.
  4. Constata si el corazón late después de cuatro insuflaciones de respiración. Si no lo hace, inicia la reanimación cardio pulmonar RCP.
  5. Una vez que se normaliza la respiración trata cualquier quemadura visible.
  6. Traslade inmediatamente a la víctima a un centro asistencial.

7.- ASFIXIA POR OBSTRUCCIÓN DE VIAS RESPIRATORIAS.

Para extraer un objeto que produzca asfixia aplique la maniobra de HEIMLICH como primeros auxilios:

  1. Abraza a la víctima por la espalda.
  2. Coloca un puño con el pulgar hacia adentro bajo el esternón.
  3. Coge este puño con la otra mano.
  4. Aprieta hacia adentro y hacia arriba con un movimiento brusco. 

En SERVISEGUR brindamos capacitaciones en primeros auxilios a todos nuestros trabajadores, asimismo ofrecemos estas capacitaciones nuestros clientes de SERVICIOS DE SEGURIDAD Y VIGILANCIA PRIVADA bajo la política de seguridad participativa

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