EMPRESAS DE VIGILANCIA, SEGURIDAD PRIVADA

¿Cómo responde una empresa de vigilancia ante una amenaza?

En seguridad privada, detectar una situación sospechosa a tiempo puede ayudar a prevenir robos, accesos no autorizados y otros incidentes. Sin embargo, la eficacia de la respuesta depende de que el agente actúe con criterio, siga los procedimientos establecidos de su empresa de vigilancia y comunique oportunamente cualquier riesgo.

En el Perú, el Decreto Legislativo N.º 1213, que regula los servicios de seguridad privada, establece que estos tienen carácter preventivo y están orientados a proteger la vida, la integridad física de las personas y el patrimonio. Por ello, la función del agente no consiste en reaccionar impulsivamente, sino en contribuir a la prevención y actuar dentro de sus atribuciones legales.

A continuación, explicamos cómo debe proceder ante una situación sospechosa.

1. Identificar y verificar la situación

El primer paso consiste en observar los hechos e identificar qué situación requiere atención. Por ejemplo, una persona intenta ingresar a una instalación sin autorización, un visitante proporciona información contradictoria o se detecta una puerta de acceso restringido abierta sin justificación.

Ante estos casos, el agente debe verificar la información disponible mediante los procedimientos del puesto, como consultar el registro de visitantes o confirmar una autorización con el área responsable.

Es importante distinguir entre una irregularidad verificable y una simple sospecha. La apariencia, la vestimenta o las características personales no constituyen por sí solas pruebas de una conducta delictiva. Este criterio se relaciona con el principio de respeto a los derechos humanos recogido en el artículo 3, numeral 3.1, del Decreto Legislativo N.º 1213, que exige que las técnicas de prevención y los medios de defensa sean razonables y proporcionales.

2. Evaluar el riesgo y evitar una confrontación innecesaria

Una vez identificada la situación, el agente debe determinar si puede resolverla mediante los procedimientos habituales o si requiere apoyo inmediato.

Por ejemplo, si una persona no figura en el registro de visitantes, corresponde verificar su autorización antes de permitirle el ingreso. Si, en cambio, existen amenazas, violencia o indicios de un delito en curso, debe priorizar la seguridad de las personas, comunicar la emergencia y solicitar apoyo.

El agente no debe exponerse innecesariamente ni realizar intervenciones que excedan sus funciones. Esta actuación debe ser proporcional al riesgo y respetar los límites de sus competencias, conforme a los principios de respeto a los derechos humanos y de no intromisión en las funciones de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional del Perú, recogidos en los numerales 3.1 y 3.4 del artículo 3 del Decreto Legislativo N.º 1213.

3. Comunicar la incidencia al supervisor

La información oportuna permite coordinar una respuesta y evitar que una irregularidad pase inadvertida. Por ello, .

El reporte debe precisar:

  • Ubicación: lugar exacto donde ocurre la situación.
  • Hechos observados: descripción objetiva de lo sucedido.
  • Hora: momento aproximado en que se detectó.
  • Medidas adoptadas: verificaciones realizadas y acciones ejecutadas.
  • Apoyo requerido: asistencia del supervisor o activación del protocolo correspondiente.

Si existe peligro inmediato o indicios de un delito, debe activarse el procedimiento de emergencia y comunicarse con las autoridades competentes cuando corresponda.

4. Aplicar el protocolo correspondiente

No todas las situaciones sospechosas requieren la misma respuesta. La actuación debe ajustarse al tipo de incidente, las características de la instalación y las instrucciones del servicio.

Por ejemplo:

  • Ingreso no autorizado: verificar la autorización y aplicar el procedimiento de control de acceso.
  • Objeto abandonado: evitar manipularlo, informar al supervisor y seguir el protocolo previsto para el hallazgo.
  • Intento de robo o amenaza: priorizar la protección de las personas, comunicar la situación y solicitar apoyo según el nivel de riesgo.
  • Puerta o área restringida abierta: verificar la incidencia de forma segura, informar al responsable y aplicar las medidas de control autorizadas.

En todos los casos, la respuesta debe orientarse a prevenir daños, proteger a las personas y resguardar los bienes. Esta actuación se alinea con el artículo 7, numeral 7.1, del Decreto Legislativo N.º 1213, que establece que los servicios de seguridad privada tienen como finalidad cautelar y proteger la vida, la integridad física de las personas y el patrimonio.

5. Registrar los hechos y dar seguimiento

Después de atender la incidencia, el agente debe documentar lo ocurrido en el registro o parte de ocurrencias establecido por su empresa de vigilancia. El reporte debe incluir los hechos observados, las horas relevantes, las comunicaciones realizadas y las medidas adoptadas.

Este registro permite que la supervisión evalúe lo sucedido, identifique posibles vulnerabilidades y determine si es necesario reforzar los controles de acceso, modificar un procedimiento o comunicar el caso a los responsables de la instalación.

La documentación también facilita la continuidad del servicio y evita que información importante se pierda entre los cambios de turno.

¿Por qué son importantes la capacitación y la supervisión del agente?

Un agente preparado puede identificar irregularidades, comunicar riesgos y responder conforme a los procedimientos establecidos. Sin embargo, esta preparación debe estar respaldada por una gestión adecuada de la empresa de seguridad.

El artículo 19, literales e) y f), del Decreto Legislativo N.º 1213 establece que las empresas especializadas deben capacitar al personal de seguridad y controlar y supervisar sus actividades.

Por tanto, la prevención no depende únicamente de la atención individual del agente. También requiere capacitación, supervisión y procedimientos operativos adecuados a las necesidades de cada instalación.

Ante una situación sospechosa, el agente de vigilancia debe verificar los hechos, evaluar el riesgo, aplicar el protocolo correspondiente, comunicar la incidencia y registrar lo ocurrido. Estas acciones permiten responder de manera organizada, sin recurrir a confrontaciones innecesarias ni exceder sus atribuciones.

Para las empresas, contar con un servicio de empresa de vigilancia privada profesional significa incorporar la prevención, la capacitación y la supervisión a la protección cotidiana de sus instalaciones.

En Servisegur, la seguridad debe abordarse con responsabilidad, planificación y atención a los riesgos. Si tu empresa necesita fortalecer sus controles y mejorar la prevención de incidentes, contar con un servicio adaptado a sus operaciones es un paso importante para proteger a las personas y los bienes.

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